Hubo un tiempo en que las mujeres enseñaban sus pechos para escapar de la justicia

Loading...

El ejemplo más vivo de cómo alguien utiliza sus atributos físicos para escapar de la justicia, es el de Friné, famosa por su proverbial belleza. La mujer evitó una sentencia de muerte porque tenía unos pechos muy bonitos, los cuales mostró como defensa ante los jueces.

frenia

Friné era prostituta, y pasaba mucho tiempo unida por la cintura a personalidades importantes de la Grecia de su tiempo. Su belleza inspiró muchas piezas de arte, como la estatua de Afrodita, la mejor de todas las que había en su tiempo. Tal vez lo único poco agraciado era su nombre, que significa “sapo”.

La mujer, de origen humilde, fue acusada de impiedad hacia el año 350 a.c., esa falta se castigaba con la muerte. Además se le acusaba de compararse a Afrodita. En su defensa, uno de los mejores abogados, Hipérides, no pudo salvarla.

Loading...

friné

Entonces, como último recurso, se desnudó argumentando que no se podía privar al mundo de su belleza. El tribunal estuvo de acuerdo y de esa forma salvó la vida.

Según la ciencia, esto se llama “Efecto halo”, y consiste en dar atributos morales muy altos a quienes consideramos atractivos, pero en la antigua Grecia la belleza estaba muy relacionada con la virtud. Así que cuando dijo: “¿cómo podría cometer blasfemia si los dioses me dieron este cuerpo?”, todos estuvieron de acuerdo.

frine

Otra anécdota de Friné es la que narra cómo se quedó con la escultura más valiosa de Praxíteles el escultor. Praxíteles le ofreció la escultura que prefiriera de las que tenía en su estudio, como pago por sus servicios.

Como ella sabía poco de arte, le pidió a un sirviente que gritara que había fuego en su estudio. Cuando lo hizo, el escultor gritó corriendo: “¡Salven mi Eros!”. Así supo cuál escultura escoger.

snoopy gif

Loading...